martes, 14 de mayo de 2013

Un Buen Samaritano Más Bien Regulero.

¡Buenos días, pisacharcos!

Nos leemos de nuevo, después de un par de semanas bastante intensas. ¿Qué os traigo hoy?
Pues algo que curiosamente, demasiada gente comparte.

Hoy día, ¿quién no ve vídeos de Youtube? ¿Quién no ve películas o series por Internet? ¿Quién no lee blogs como este? Pues por una, otra o aquella, todo el mundo. Sin embargo, la pregunta que os traigo es algo más concreta, más personal. De todas aquellas personas que dedican parte de su tiempo a disfrutar con alguna de estas actividades, ¿cuántos de ellos se toman la molestia de puntuar esto, comentar aquello o compartirlo? ¡Ajá! La cosa cambia.

Porque nosotros, tan confiados nos hemos, que obviamos esa fundamental parte del entretenimiento, esa pequeña recompensa al autor a su trabajo, a su dedicación y la indudable ilusión con la que elaboró ese producto del que ahora tú disfrutas. Porque claro, para qué dedicar un mísero minuto de tu tiempo a darle ese especial aplauso al susodicho autor, si puedes seguir haciendo lo que sea que estés haciendo, a saber: perder el tiempo.

¿Cuántos de vosotros le dais a 'like' al vídeo de Youtube con el que tanto os habéis reído, o que os ha hecho pensar? ¿Cuántos de vosotros puntúa esa película, esa serie o ese documental que tanto os gustó? ¿Cuántos de vosotros se pasa por la caja de comentarios y nos da una palmadita en la espalda en forma de crítica, de opinión o lo mejor de todo, una prueba de que lo que hacemos sirve para algo? Estoy seguro de que se han levantado pocas manos entre los lectores de esta entrada, y eso es sumamente triste.

Y es triste porque cuando emprendemos un proyecto personal, con una meta concreta que pasa por la aceptación de un público o la inestimable ayuda del mismo, todos queremos que nos echen una mano. Y, como siempre, uno se decepciona. Porque se ve que este y aquel se pasan, miran el escaparate, pero se callan sus opiniones al respecto.

''¡Hay que ver cómo es la gente, que no ayuda, con lo poquito que cuesta!''

Ay, amigo... Cómo cambian las cosas cuando en lugar de ignorar, nos ignoran, ¿eh?
Resulta, que la mayor parte del trabajo en el mundo de los blogs, (y hablo de esto porque es lo mío) no lo hace quien escribe, sino el público que los lee, esos jueces anónimos que tienen en su mano que este triunfe, o se venga abajo. Y son esos jueces quienes en la mayoría de ocasiones pasan del tema, como si con ellos no fuera la cosa. Para qué dar dar un RT, para qué comentar, para qué felicitar a este, a aquel o al del fondo por esta entrada o por la otra... Mira que ocupa sólo un minuto del tiempo de uno, que resulta que tiene mucho para perder, y lo que nos ayuda a estas personillas que estamos detrás de la pantalla escribiendo, tecleando, hablando solos, como si estuviéramos locos.

Claro que lo gracioso de todo esto no es lo que hagan o dejen de hacer, sino lo irónico que resulta que son estas mismas personas las que después, cuando ven que sus ilusiones y sus proyectos no valen para nada por culpa de gente como ellos, se frustran, alzan el puño y piden antorchas contra la escasa o más bien nula conciencia de los demás (que son su reflejo en un espejo).

Uno no puede sino reírse de tanto mentecato suelto, de tanto indignado por la sociedad, de tanto crítico con la libertad de expresión. ¿Por qué protestas cuando intentan quitarte la libertad de expresarte, si cuando puedes ayudar a alguien haciéndolo no lo usas? ¡Qué ironía!

Y todo esto lo escribo pensando en la cantidad de catetos y fracasados (por no pasar a palabras mayores) que consiguen publicar un libro o un vídeo de éxito en el que sólo dicen gilipolleces o cualquier otra cosa que no aporta sino vergüenza ajena al mundo. Se me parte el corazón viendo como gente brillante, con muchas historias que contar, se quedan en el anonimato, sin poder llevar sus grandes ideas a un público que agradecería ese soplo de aire fresco, mientras que personajes como Jorge Javier Vázquez, Belén Esteban o hasta algún que otro energúmeno de nuestros estimados políticos consiguen, primero escribir algo con sentido, y luego que algún genio se lo publique. Bravo.

¿Tú te crees que esa gente tiene algo interesante que contar? Si tu respuesta es afirmativa, por favor, sal de aquí y tírate por un balcón del piso más alto que encuentres. Lo peor, es que la razón de que todo esto esté en la calle es gracias (o por culpa, más bien) de los propios consumidores, de la gente que obvia dar esa palmadita en la espalda al que la merece, y le da una absurda importancia al que no.

Qué costará darle un 'like' al vídeo que te ha gustado... Qué cuesta compartir aquellas entradas que te gustan, que te han hecho reír, que te han hecho pensar o estremecerte... Cuesta lo que cuesta: un poco de empatía.

Demasiado barato nos cuesta tirar por la borda las buenas ideas en este país, que mata la creatividad gratis. Luego está de moda soltar comentarios a propósito de lo mal que está el cine, lo mal que está la música, lo mal que está la literatura... Que por cierto, hace tiempo que se siente apartada del mundo. Nada más hay que mirar a la gente que anda suelta y sin bozal por la calle para darse cuenta de ello.

Os invito pues a sumergiros en el mundillo de los blogs, que tantas maravillas me ocultaba a mí hasta hace no mucho, porque realmente no tiene ningún desperdicio leer algunas de las maravillas que en esta particular plataforma se escriben, y que, desgraciadamente, permanecen en el más completo anonimato.

Eres tú, lector, el que tiene en sus manos decidir qué ocupa más o menos espacio en el mundo literario. Está en tus manos elegir qué vídeo merece más visitas y cuál menos. Porque es el boca a boca lo que mueve el mundo del entretenimiento en cualquiera de sus formas, y es de tu boca y no de otra de la que debe salir el nombre del canal, de la película, de la serie o del blog que te gusta y que crees que merece más de lo que tiene. Por el contrario, si no te gusta, no está de más comentarlo también. ¿Acaso es fácil para un autor darse cuenta de si escribe algo que no está a la altura, si son sus propios lectores los que deciden sobre ello? Sois entonces vosotros los que debéis dejar la impronta de si esa ilusión que se ha depositado en un proyecto ha sido en vano o no. Si ese trabajo está bien hecho o no tanto. Por mi parte, como participante y juez a la par, os invito a pasaros, por lo pronto, por los blogs recomendados en el mío. Ahí encontraréis algunas de las maravillas de las que os hablo, y una imagen vale más que mil palabras, aunque esa imagen, sean otras tantas palabrejas que forman un relato, un artículo o una crítica.

No vale de nada quejarse de la situación de todo, sino haces nada para combatir esa misma situación que criticas. No vale de nada alzar tu voz contra las grandes editoriales, discográficas, etc si no apoyas a los pequeños bloggers, youtubers y demás '-ers' que rondan por esa amalgama de joyas (en el buen y mal sentido) que es Internet.

Esas quejas salen, claro, de la boca de gente que en su mayoría no se molestan en comprarse un buen disco, una buena película o un buen libro. Esa gente, la misma de la que os estoy hablando, es la que no se toma la molestia de tener un mínimo de empatía y opinar sobre lo que escribes, en difundir tu trabajo, en ayudarte a hacerte un hueco en un mundo en el que quieres estar, y es muy difícil acceder, al menos si no sales en la televisión diciendo chorradas a diario.

Dicho esto y tras lo cual, te invito a que le eches un vistazo al título de esta entrada, y te lo apliques. Borra uno de los dos adjetivos, eligiendo cuál de ellos sobra. Eso sí, elijas cual elijas, ten presente que eso es lo que has elegido ser: un buen samaritano, o uno más bien regulero.

ZILD

3 comentarios:

  1. Grandioso, como siempre, Lord. Tus artículos de opinión son agudos y punzantes, y eso a mí me gusta, personalmente. Además... teniendo en cuenta el tema de este artículo en concreto, no me queda otra que darte la razón en todas y cada una de las palabras que has escrito, porque me siento identificado; lo estoy viviendo en mis propias carnes.

    Así que yo, para no perder la tradición, y esperando que muchos otros sigan mi ejemplo, comento en tu blog cada vez que escribes, porque realmente merece la pena leerte. Con tu blog, a mí, me haces ganar tiempo más que gastarlo.

    "Aquel que reflexiona, tiene vida por delante".¿Frase célebre? No. Frase mía.

    Un abrazo, Lord.

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  2. Dan ganas de peinar más de una cabeza con la punta de la bota, sí. Pero tenemos que reservarnos la bilis para digerir la de cagarrutadas que nos cuelan todos los días.

    Muy bueno Matraka, muy bueno. Además me declaro culpable, creo que en mi vida le he dado a "like" a nada de Youtube y tal, pese a que suelo comentar en los Blogs.

    Buen viento y buena vela.

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  3. ¡Gracias por los comentarios, gente! La verdad es que cuesta hacer entender a la gente que no basta con hacer un RT en Twitter para que sepas que te apoyan, pero ahí sigue el tema...

    Y cierto, Capitán, que dan ganas de peinar muchas muchas cabezas.

    ¡Un abrazo, literatos!

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