martes, 12 de marzo de 2013

La Música, el Cine y sus Eternas Vacaciones.


Todo tiempo pasado fue mejor, y yo cada día estoy más convencido de ello. Y no sólo a nivel de valores personales, cuestiones de criterio y principios morales e ideológicos, que están más podridos que la cartera de Alan Harper, sino en el bajísimo nivel de creatividad que vemos hoy por hoy en casi todos los ámbitos artísticos: prueba de ello es el pestilente aroma que destilan la música y el cine; las grandes discográficas y el decadente Hollywood.

Algunos pensarán, ¿pero de qué está hablando el tonto este? ¿Acaso no va al cine, o se compra discos? ¡Qué hipócrita!

Cuidadín, que yo no digo que ambos campos estén más quemados que la pipa de un indio (que también), sino más bien que hay que fijarse en la apabullante carencia de originalidad y de trabajo, que brillan por su completa ausencia.

Es más, sabes que el cine está jodido cuando a la noticia de una continuación de la saga Star Wars o la aparición de películas basadas en El Hobbit, no respondes con ilusión e impaciencia, sino con temor y nervios. Temor y nervios de que sagas tan emblemáticas como la nombrada, que ha alcanzado la categoría de ''clásica'', se vea mancillada por los desvaríos de un director que, en su ansia de resaltar sobre el resto (que ya de por sí resaltan más bien poco), coge una serie de películas que a todos nos gustan y se la carga de gratis. Oye, que igual no, que a lo mejor hasta hacen unos peliculones increíbles, pero yo tengo las esperanzas a años luz de ello.

Según yo lo veo, y en mi humilde opinión, la estrategia comercial a seguir en el ámbito cinematográfico es el de ''quemarlo todo hasta que la audiencia diga basta''. Y vuelvo y repito, fijaos en cómo de un libro de casi 300 páginas Peter Jackson saca nada menos que tres películas. Cuidado, me parecen buenas películas y no veo a nadie mejor que a Jackson para llevarlas, pero coño... Una película por cada 100 páginas... ¿Es un poco así como abusivo pero sin el como, no?

Y lo mismo pasa con todas las películas. Estiran las fórmulas ya vistas anteriormente, hasta el punto delirante de que películas como ''Abraham Lincoln: cazador de vampiros'' o ''Hansel & Gretel: cazadores de vampiros'' ven la luz y tienen un público detrás. Venga ya.


                                                                          Aquí tenemos a Abraham Lincoln en modo vasco.

Desde luego que las películas de antes no se hacen.  Ahora parece que con inflarte a efectos especiales e imágenes por ordenador uno ya se queda contento. Si es que hay que ser burro.
¿Y por qué no trabajar más la trama y la profundidad de los personajes, dejando de lado las explosiones, la sangre, el pus y los mocos? Pues porque de hacerlo así, ''la película es muy lenta'' o ''está muy mal hecha''. Dios os lo pague a patadas en el pecho.

De hecho, me parece sorprendente que aún haya películas de calidad, puesto que son, en todo caso, apuestas arriesgadas.

Y no sólo de cine va la cosa. ¿Qué me decís de Disney? ¿Dónde quedaron el Rey León, Timón y Pumba, Hércules, Tarzán, Mulán, etc? Las películas de nuestra infancia, películas que no sólo marcaron el periodo más memorable de toda vida de uno, sino que nos aportaron la base de unos valores y una educación que han dejado mella en nosotros. ¿Que dónde están? Simba está robando relojes para pagarse el hachís, Timón y Pumba se mataron en un ajuste de cuentas, Hércules robó un furgón, huyó al Caribe y murió de sida a los pocos años, de Tarzán nadie sabe nada y de Mulán se sabe que está en China, cosiendo zapatos a jornada completa para Nike. Qué jodida está la cosa...


                                                                            Quién no recuerda esta escena...

Ahora a los niños no les interesan estas películas, les gusta más ver series de adolescentes imberbes con serios problemas mentales, cuyas únicas preocupaciones son el molar, el ligar y el reírse de los gordos. Sólo les falta rallarse por ver cómo pagan la hierba este mes. Muy hardcore todo. Y así están los niños de hoy en día, las generaciones más gilipollas que ha parido madre, que beben y fuman con 11-12 años, que se pican con sus colegas por ver quién se ha tirado a más golfas/os. Joder, yo con su edad seguía disfrutando de series como Oliver y Benji, Pokemon, Dragon Ball... Y con mis Madelman y mis videojuegos.

Pero dejemos de lado el sórdido asunto de la pequeña y gran pantalla. Pasemos hablar del tema de oídos: la música de los 2000 para arriba. Cierto es que hay gran cantidad de discos de principios de milenio que son de lo mejorcito (mi disco favorito, Take off Your Pants and Jacket salío en 2001) pero podríamos situar fácilmente la hecatombe de la música sobre esos años. ¿Vosotros entendéis la música como algo cuya calidad se refleja en el número de ventas? Bueno, pues yo no lo veo así. Es más, creo que hoy en día para un buen grupo es muy difícil alzarse con el número uno en ventas durante mucho tiempo.

Cuidado, no quiero decir que no haya grupos que hagan buena música, si bien es verdad que de esos grupos, el nivel de muchos de ellos no es el mismo que antes (si se trata de bandas veteranas). Ahora predomina la ley de los números, es decir, si vendes millones y millones de discos, automáticamente eres una leyenda, y no sólo eso, sino que además eres el mejor ''artista'' del momento. No creo que haga falta que diga el nombre de aquellos en los que se inspira todo esto, ¿verdad?

Una vez dijeron: ''McDonalds vende más que el mejor gourmet del mundo, y no por ello su calidad es mayor, de hecho, es justo al revés''. Pues bien, esa frase fue dicha refiriéndose precisamente a este tema, a la música.

Hoy en día es considerado mejor artista aquel que venda más discos, sin importar la calidad de su trabajo, si escribe las canciones, la calidad de su público... Si eres el nº 1 en ventas, eres el mejor y punto. Así nos va.


                                                                                            Prueba del nivelón intelectual de la peña.

Siempre he pensado que en la música, ni todo es música, ni todo está al mismo nivel, a lo que siempre me contestan que ''hay que respetar los gustos de los demás'' o que ''para gustos, colores''. Y para colores, camisetas, pero qué tendrá que ver. Siempre existirá el buen gusto y el mal gusto. Oye, que si te gusta el sonido de la mierda al chocar contra el váter, vale, no seré yo quién te diga que no escuches eso, pero no me compares eso con un buen rock, o con un buen tema de jazz, o peor, con una orquesta.

Pues ahí es donde voy, damos y caballeras. Es un hecho que la situación de la música es lamentable, y no sólo ya porque quien vende no debería vender, y muchos que no venden deberían ser famosos, sino que al estar tan mal, las grandes discográficas apuestan sobre seguro: en un mundo en el que el físico importa mucho más que el talento, ¿para qué apostar sobre alguien bueno si puedes apostar y ganar seguro sobre alguien guapo? Y listo, acabo de resumir en una frase la situación.

¿De verdad creéis que esa gente tipo Justin Bivergas, Hannah Montada, One Vergation (acusados numerosas veces de plagio), etc vivirán del éxito durante mucho tiempo? He escuchado a sus fangirls alardear de que llevan uno,  dos o tres años en la música y ya son leyendas. Son modas, y todas las modas pasan. Y además, generalmente terminan mal.


                                                                            Evidencia clarísima de la originalidad de estos personajes.


El talento y la creatividad es algo que no vende, algo del pasado. Un cuerpo bonito y una sonrisa que moje bragas sí es lo que vende. Cojones, las mujeres siempre han madurado antes y han sido mucho más inteligentes que los hombres. ¿Qué os pasa señoritas? ¿Os habéis dormido? ¡Despertad!
Chicas con 20-25 años enchochadas perdidas (hasta los extremos más sórdidos y absurdos) por niñatos a quienes no les importa lo más mínimo que se mueran ellas o sus familias. Y lo más gracioso es que si se lo dices, ''es que les tienes envidia''. Sí, una envidia que me muero por ser el juguete roto de Disney o de las grandes discográficas, NO JODAS.


                                                                                   Otra evidencia clarísima.

A todo esto, que si las grandes discográficas no apuestan por Artistas con mayúsculas, por mucho que las pequeñas discográficas sí lo hagan (y sólo algunas), no servirá de nada. De modo que la basura se va acumulando y acumulando en nuestro jardín sin que nadie pueda arreglarlo ni compensarlo de manera alguna. En cualquier caso, la cosa está jodida. Muy jodida. Y tiene pinta de seguir así durante varios años, hasta que a la gente le caiga un rayo en la chorla y se le vuelvan a poner las neuronas en su sitio.

Y bueno, hasta aquí la entrada de hoy. Como siempre, espero que os haya gustado y parecido amena de leer. Y también como siempre, espero que dejéis vuestras opiniones abajo en la caja de comentarios, aunque las esperanzas ya las tengo perdidas. En cuanto al tema de hoy, sólo cabe esperar que como siempre pasa, todo se de la vuelta, y los buenos tiempos, el talento, la creatividad y el buen ambiente vuelvan, como ya lo hicieron antes.

ZILD

5 comentarios:

  1. Te tengo que dar casi toda la razón, toda no para que no te ilusiones jajaja últimamente yo me estoy poniendo hits de la década de los 90, que para mi son los mejores (aunque otra cosa es cuando me voy de fiesta) y como has dicho, o mejor dicho, intuido, este mundo está al revés. Sigue así! Un abrazo

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  2. ¡Otro para ti, guarro! En primer lugar, gracias por comentar. Y en segundo... ¡veo que no estoy tan loco como parece, después de todo!

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  3. Chapeau una vez más, estoy de acuerdo con todo.
    Dejo comentario como testimonio de que te leo :)

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  4. Totalmente de acuerdo contigo. Yo hablaría incluso de la década de los 90 con el "bacalao", claro que como dices, hay grupos buenos que han salido en esas épocas. El problema es la gente que le mueve lo que les mueve, y yo no digo que sea música mala porque pienso que ninguna música es buena ni mala, simplemente hay diferencias entre música que se hace "enlatada" y música que se curra, por canta-autores y las discográficas no le dan oportunidades a los nuevos grupos, (teniendo en cuenta que teóricamente esa es la mayor prioridad de entidades como la SGAE, supuestamente). Luego, la gente esta cerrada en banda a lo nuevo, no solo en el ámbito musical sino en todo lo que se refiere a manifestaciones culturales, y yo creo que es por miedo. Miedo a cambiar, haciendo un poco de alusión al artículo que has publicado a cerca de las izquierdas y derechas, y no solo eso sino también es que tienen programado en la cabeza cual es el tipo de música buena o que está de moda o menciones por el estilo... Pero bueno, tenemos esperanza de que cambien las cosas y de que venga otra Época de Oro de la música y salgan a relucir buenos músicos! Saludos y continua que lo haces de miedo.

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    1. Como siempre, de acuerdo contigo. Espero de verdad que esa Edad de Oro vuelva, y lo haga con fuerza en la música y en el cine. Ambas pasiones me han acompañado desde niño, y cuanto más años pasan, más me duele ver cómo las destrozan en pos del dinero fácil y la fama rápida. En fin, ¡que nuestros deseos no caigan en saco roto!

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